El señor Felipe retiró la mirada y su aguda mirada volvió a posarse sobre el dormitorio principal.
Solté de inmediato un pequeño “ah” avergonzado y fingí apresurarme a recoger la ropa íntima.
La verdad era que Waylon había montado esta escena con una verosimilitud exagerada.
Si Mateo hubiera preparado todo esto, quizá yo habría podido mantener más la calma.
Pero saber que lo había hecho Waylon… Solo pensarlo me daba tanta vergüenza que casi quería que la tierra se abriera y me tragara.
Mientras