Sentí un rechazo en lo más profundo de mi corazón.
Camila no me cae bien. No solo porque sea la mujer de Mateo, sino porque siempre parece demasiado amable, demasiado perfecta.
Estar cerca de ella me incomoda.
Se acercó, sonriendo como si todo fuera color de rosa.
— Eh, Aurora, qué coincidencia.
Ryan escuchó su voz y se volteó de inmediato.
Camila tenía esa cara dulce y una ropa que parecía recién salida de una revista de moda.
Ryan la miró con los ojos bien abiertos, casi deslumbrado, y volteó