Muy seria, miré a Jeison.
Tal como me lo imaginaba, resultó ser un tipo astuto; ya estaba tratando de convencer a la señorita Alma para que se deshiciera de Darío, el hombre de confianza del señor Felipe. Lo peor era que proponía específicamente que fuera Henry el que lo matara.
De esa forma, no solo se quitaban de encima a Darío, sino que Henry también iba a quedar en una posición muy difícil. Al final, Jeison ganaría más terreno tanto con el señor Felipe como con la señorita Alma y, de paso, l