Con la mente llena de dudas, Henry se quedó mirando fijamente a esa mujer. ¿No se suponía que ella estaba todo este tiempo en manos de Jeison? Entonces… ¿cómo había terminado aquí, del lado de la señorita Alma? ¿Y por qué la señorita Alma la tenía encerrada en una jaula?
Con atención, Henry la observó de pies a cabeza. Cuando confirmó que no tenía ni la más mínima herida y que su cara se veía bastante bien, no pudo evitar suspirar aliviado. Si la señorita Alma le hubiera hecho daño a esta mujer,