Bajó la mirada hacia mí y sonrió un poco.
—Está bien, hagamos ese trato. Antes de que se acabe la noche te voy a dar noticias sobre él. En cuanto a si voy a poder sacarlo vivo... eso no te lo puedo asegurar. Al fin y al cabo, esa ciudad de subastas no es un sitio cualquiera: es un infierno que se come a las personas sin dejar ni los huesos.
Después de decir eso, salió.
En realidad, yo tampoco esperaba de verdad que Jeison lograra rescatar a Mateo. Con que supiera que Mateo seguía vivo, ya me ba