Lo peor era que, cuando lo encontró, Josiah todavía estaba pasándola bien con una mujer.
En ese instante, Carlos ya no pudo aguantar la furia que tenía y lo golpeó tan fuerte que casi lo mata con sus propias manos.
Ahora Josiah estaba tirado en el suelo, con la cara hinchada y llena de moretones, llorando de dolor.
Carlos miraba con odio a las dos personas tiradas ahí; apretaba los puños tanto que le temblaban.
Javier también estaba presente.
Él fue el que capturó a Camila.
Para ser más precisos