No sabía por qué las cosas habían terminado así.
Ya me había separado de Mateo; los dos habíamos sufrido mucho hasta este momento.
¿Por qué esa gente seguía sin dejarnos en paz?
Yo solo quería que los que amaba siguieran vivos, que vivieran tranquilos y a salvo. ¿Por qué era tan difícil?
—Aurora... —Mateo casi me suplicó—. Mándame la dirección. Voy a ir a rescatar a los niños. Escúchame, vuelve, ¿sí? Te lo ruego, no vayas.
—...Perdón —dije llorando—. Camila quiere mi vida; solo puedo ir yo. Si..