Ahora es Michael el que no para de llamar, y seguro después lo hará Mateo. Y como me fui sin decir nada, capaz se vuelve loco y me echa tremendo sermón.
Lo único que quiero ahora es cortar todo lazo con el pasado y vivir tranquila, sin inquietudes.
Así que este número tenía que desaparecer.
Me fui hasta la calle, tomé un taxi y fui directo al centro de atención. Pedí una nueva tarjeta SIM y cancelé la anterior.
Después de poner la nueva, lo primero que hice fue llamar a mi hermano. Le avisé que