Javier se me acercó y me puso el celular frente a los ojos. Con solo mirar, vi en el video a un hombre y a una mujer que estaban juntos; aunque no se les veía la cara, era sin duda ese cuarto. Incluso las cortinas y cómo estaba todo eran igualitos, y hasta el vestido de novia que usé ese día estaba tirado en el suelo.
Desesperada, le quité el celular de un manotazo y le di una cachetada con todas mis fuerzas. Una rabia y una tristeza imposibles de explicar me subieron al pecho, y me hicieron tem