—Parece que nunca creíste en lo que siento por ti. Pero ¿por qué a Mateo sí le crees? Es evidente que él tampoco hizo gran cosa por ti, incluso te lastimó, y aun así sigues convencida de que te ama. ¿Por qué?
Por fin, en el tono de Javier se notaba una sensación de frustración y mucha amargura.
Lo miré con sarcasmo y le respondí, indiferente:
—El daño que Mateo me hizo fue, cuando mucho, aquella vez de hace cuatro años, cuando tu hermana planeó y causó la muerte de mi mamá y de la mamá de Mateo.