Indira respiró hondo, claramente sorprendida.
Dije rápido:
—Parece que Indira está muy cansada hoy y se confundió de habitación, o tal vez se equivocó de piso.
Como esperaba, Indira me siguió la cuerda enseguida:
—Ay, Aurora, mira mi memoria... sí, sí, me equivoqué. Primero Mateo y yo fuimos a la 1607, pero ese cuarto tenía mal olor, así que luego nos cambiamos a la 2008 en el piso veinte. ¡Qué despistada! Gracias por recordármelo.
Era obvio que Indira ya sospechaba que yo la estaba cuestionand