Camila miró al hombre misterioso, muy intrigada.
—¿Qué pasa? ¿El señor planea dejarlo con la vida porque aún le sirve para algo?
—No… —el hombre se rio—. ¿Para qué podría servirme? ¿Amenazar a tu hermano? ¿O a quién más?
—Entonces usted…
—Solo quiero recordarte algo. Antes de tirarlo al mar, asegúrate de darle unas cuantas puñaladas más. Confirma que está realmente muerto antes de lanzarlo. Si por casualidad una embarcación pesquera lo rescatara o algo así… para ti sería un problema, ¿no?
Yo seg