Camila lloró con amargura:
—Pero tienes que entender que todo lo que hice para complacerlo, para fingir obediencia frente a él, fue por nuestro futuro.
A Bruno le fue difícil responder:
—Entonces… desde el principio no tenías por qué estar con él. Él no tenía nada contra ti; podías haber estado conmigo desde el inicio y nos habríamos ahorrado tantas vueltas, ¿no?
—Ya basta, ¿ahora me estás culpando? Desde el principio sabías que yo quería vengarme. Quería hacer pagar a Mateo. Él y su madre destr