—De ahora en adelante, para enfrentarnos a Waylon, no podemos seguir usando estrategias —dijo Mateo, con voz grave.
—Al final, vamos a tener que ir con todo.
Mi corazón dio un vuelco.
—¿Qué piensas hacer? —pregunté, inquieta.
Mateo no respondió enseguida.
Guardó silencio un momento, luego sonrió un poco y me miró.
—Aurora, ¿tú crees que este año vamos a poder pasar una Navidad tranquila?
Asentí con fuerza.
—Claro que sí. Falta medio mes para Navidad y este año la vamos a celebrar juntos: tú, los