Se me bajó un poco el ánimo.
Parecía que todo se complicaba más y más.
Con Waylon ya era suficiente problema. Entonces aparecía Henry, de origen tan incierto.
Si Camila de verdad tiene a Henry como respaldo, esto se pone peor.
Porque si ni Waylon puede con él, ¿cómo vamos a poder nosotros?
En eso, Camila se le pegó a Henry, melosa, llamándolo con una voz empalagosa:
—Henry, Henry...
Su tono era tan afectado que me puso la piel de gallina.
Miré a Mateo por instinto para ver su reacción, pero sus