17.
Ahora estábamos en nuestras famosas vacaciones de mitad de año, me parecen excesivamente largas, aunque mejor para mí porque así no veo a esa gente tan desagradable. Normalmente me dedico a leer, a ir a la biblioteca y a los museos estos días, pero ahora que estoy con Leandro, debo aprovechar el tiempo con él.
Me levanté a las ocho y media, bajé a desayunar. María estaba sirviendo el desayuno junto a Sonia, vi a un chico que estaba hablando con ellas, era trigueño, tiene el cabello negro y los