24.

Pasaron un par de horas y no me dejaban irme, eran cerca de las once y cada vez que decía que me tenía que ir, inventaban algo, como darme un postre, hablar de algo o lo que sea. Me fui un rato después. No pude dormir, pensé toda la noche en lo que me contó María y no pude dejar de imaginar cómo fue todo para él. Mi cabeza daba vueltas y todo llegaba a la misma conclusión, en verdad estar con Iris era un error.

Cerca de las cinco de mañana Iris me llamó, estaba alterada y no dejaba de gritarme
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP