Narra Bertha
Me desperté muy tarde. Luego de esa pesadilla, donde mis más dolorosos recuerdos me acorralaron, pude dormirme nuevamente en los brazos de mi mamá. Necesitaba tanto ese contacto… había soñado tantas veces con el momento de que mi mamá me consolara, con el momento en el que pudiera confesarle todo lo que había pasado, todo lo que me había tocado vivir, y que justo ―como anoche― que ella se quede a mi lado y no se alejara.
Miedo al rechazo. Esas eran las tres palabras que definían