Narra Stefano .
Esa tarde me quedé muy preocupado por la salud de Mía. No era nada normal que una niña tan pequeña tuviera hemorragias muy grandes. Beatriz estaba muy nerviosa y temía por la salud de nuestro bebé, por eso decidí que lo mejor era ―luego de hidratarla bien― enviarla a casa. Después, cuando todo estuviera más tranquilo, comenzaría a hacerle todo tipo de estudios para saber que le pasaba a mi niñita.
Durante la tarde, Irina logró cancelar a los últimos pacientes del día, por lo que