La justicia, cuando llega tarde, no solo castiga, sino que desgarra todo a su paso. Por petición expresa de Yestin, quien no quería que las manos de su padre se mancharan de más sangre ahora que un nuevo miembro de la familia estaba en camino, Donatello Armani tomó una decisión que nadie esperaba: entregó a Leonardo y a River De la Rua a las autoridades federales.
No los entregó con las manos vacías. Donatello puso sobre el escritorio del fiscal una carpeta que contenía años de investigación s