La parada llegó, los chicos se bajaron y el vehículo continuó su marcha por el desierto. Los ojos de los jóvenes apuntaron se inmediato hacia aquel domo gigante que se observaba a lo lejos, tras una cortina de polvo transparente y amarillenta. Luego, Tarek observó a su alrededor y percibió ciertos cambios a la imagen que tenia guardada en la memoria de este lugar. Había un banco amplio de madera y metal, junto a una sombrilla de tela de varios colores desgastados por el calor.
—Esto no estaba a