Tan pronto oyó el sonido, Novah pegó un grito horrendo lleno de pánico con un seguido sobresalto en su mismo sitio. Pero, inesperadamente, antes de pensar en salir corriendo, sus instintos de supervivencia se activaron y reaccionó de manera agresiva. Se colocó en posición de combate y sus ojos se encendieron al instante con su típico verde fosforescente.
Delante de ella, iluminado por la luz, fue formándose una figura masculina con un rostro ya conocido. De inmediato, tras identificarlo, Novah