—¡Raina! ¿Tú también viniste? ¡Qué emoción verte! —En cuanto Ivana la vio, se lanzó a sus brazos y la apretó con todas sus fuerzas
Si no fuera por el cumple de la muchacha, Raina lo habría pensado dos veces antes de venir.
No le llamaba mucho la atención el círculo social de Iván, pero con Ivana era otra historia. La quería de verdad. Habían convivido mucho tiempo.
A los catorce, Ivana tuvo su época rebelde y se escapó de casa. Cuando por fin la encontraron, se cerró en banda: no quería volver