Lucas tenía veintiún años y estaba a punto de graduarse con honores en Administración de Empresas por la Universidad Complutense de Madrid. Era una mañana de junio, soleada y cálida, cuando recibió la llamada que cambiaría el rumbo de los próximos meses de su vida.
—Lucas, soy Víctor. La junta directiva es el próximo jueves. Me gustaría que estuvieras presente, no solo virtualmente. Es importante.
Lucas se quedó mirando por la ventana de su apartamento en Chamberí. Llevaba casi tres años vivien