Luca cumplió su primer año el mismo día en que el sol salió más bonito que nunca.
La playa estaba decorada con globos azules y blancos que se movían con la brisa. Había una torta pequeña en forma de león, porque Alessandro decía que su hijo tenía que crecer fuerte como un león. Solo estaban ellos tres. No necesitaban a nadie más.
Alessandro cargaba a Luca en brazos mientras Valentina encendía la velita número uno. El bebé miraba todo con esos ojos grandes y curiosos que había heredado de su pad