—La señora lo perdonará don César.
Las palabras de Jenaro me trajeron de regreso, estaba sumergido en los recuerdos de lo que había hablado con el padre Castro.
—Eso espero Jenaro, si me pongo en su lugar, a mí me costaría hacerlo.
—La señora lo ama, es una mujer muy noble, ella no tiene rencor en su corazón. Lo que me tiene pensando es el caso del doctor Benjamín.
—Dímelo a mí. Nefasta mujer.
Después de la reunión con Gustavo Leal, y la suegra de Alejandro ya tenía competencia en postularse al