Seguía esperando la respuesta de David por teléfono.
—César, sabes que no puedo estar dando visaje, yo salí hace rato de la clínica, el personal quedó recibiendo órdenes del doctor al que todos lo recibieron con alegría, yo le dije que tú ibas en camino, él quedó en buscarte, apenas ponga a sus compañeros bajo chequeo médico.
—¿Cómo se encuentra María Joaquina? ¡Por favor, dime!
—No esperes besos ni abrazos, hace unos días perdió al bebé y hoy en la mañana fue castigada, por eso movilicé los he