Sombras y deseo (3era. Parte)
El mismo día
Las islas Maldivas
Cristal
Como abogada, si tienes un dato frente a tus narices, lo analizas. Buscas el origen, con la esperanza de hallar la verdad, de resolver el misterio. No hay manera de simplemente olvidarte de eso. Hacerlo sería un error.
Y ahí estaba, con la sábana pegada a mi cuerpo, intentando unir las pocas piezas que había encontrado, cuando David entró al camarote con pasos medidos, evaluándome con esa mirada suya tan difícil de descifrar.
Volví a la realidad. A lo que