Amarte es mi condena. Cap. 64: Siempre serás mi mamá.
Meses después.
Salvador y Majo tenían todo listo para la llegada de su hija, el cuarto de la pequeña no lo pintaron con el tradicional color rosa, los dos eran del pensamiento que un tono de pared no definía un género, así que la habitación tenía distintas tonalidades pasteles.
La cuna era blanca, como los estantes donde colocaron peluches, muñecos, la mecedora era de la misma tonalidad.
—Ahora solo debemos esperar unas semanas más —dijo Salvador colocó su mano en el prominente vientre de s