Desperté debido a la inmovilidad en mi cuerpo, quería moverme y no podía, algo me lo impedía. Lentamente abrí los ojos hasta que muy apenas pude ver las cortinas blancas de la ventana cerrada. Mi cabello está revuelto por toda mi cara, a tal punto que me molestaba. Quise levantar mi mano para apartarlo pero de nuevo no pude moverme.
Con dificultad giré mi cabeza hasta que mi nariz rozó con la del rubio. Esta vez no solo su pierna estaba sobre mí, sinó también casi todo su cuerpo, su brazo pasab