Máximo
Tengo el cuerpo de Alai en mis brazos, lleno de sangre. El imbécil de Matías le dio un disparo en el pecho, pero menos mal ya lo atraparon. Cuando llego al hospital, la llevan al quirófano y yo decido llamar a Tamara para informarle de la situación. Después de 20 minutos, llega ella y con la persona menos esperada: Federico.
- ¿Qué hace este imbécil aquí? - Miro con odio a Federico.
- Oye, Máximo, cálmate. Sabes que me preocupo por ella. Ya entendí que ustedes se aman y que nunca la podré