~Pov de Cristopher~
Después del almuerzo, continuamos la tarde en el jardín trasero de la casa, frente a la piscina. Mi padre y mi hermano seguían bebiendo y charlando animadamente. Estar allí con Helena a mi lado me hizo sonreír; recordé que fue en ese mismo lugar donde vi su fotografía por primera vez, el instante exacto en que mis sentimientos por ella nacieron. Agradecí al destino por haberla traído hasta mí.
Notando que lucía un poco cansada, me incliné y le susurré:
—¿Te llevo a casa?