~Pov del Narrador~
A la mañana siguiente, Damien despertó al notar los suaves rayos del sol que intentaban colarse por las cortinas del nuevo apartamento de Alisha. Una gran sonrisa se dibujó en su rostro al verla dormida, abrazada a su pecho. Recordó la noche anterior, en la que habían vaciado tres botellas de vino y habían hecho el amor en cada rincón del departamento. Mientras le apartaba el cabello que caía sobre su rostro, le dio un suave beso en la frente y la rodeó con uno de sus brazos.