~Pov de Damien~
—¡Te amo! —le dije a Alisha, juntando nuestras frentes.
—¡Yo también te amo! —murmuró con una sonrisa, mientras nos despedíamos en la entrada de la mansión. Luego, abordé mi coche y me dirigí a los laboratorios, sintiendo una mezcla de amor y preocupación.
Habían sido semanas difíciles. Alisha había sufrido constantemente pesadillas, dolores de cabeza y vómitos a causa de la medicación que su psiquiatra le había recetado. Pero me sentía un poco más tranquilo, ya que ella se