~Pov de Damien~
El proyectil me atravesó. No hubo tiempo para el dolor, solo para una sensación de quemazón intensa antes de que el mundo se volviera un caos de voces, de manos. El último pensamiento, la última imagen, fue la de la sangre tibia brotando de mi cuerpo y manchando las manos de la mujer que amo. Mi ángel. Mi Alisha.
Luché con todas mis fuerzas contra el cansancio que me invadía. La voz de Alisha, rogándome que resistiera, sus palabras de amor, eran lo único que me mantenía anclado