~Pov del Narrador~
Mike sintió una punzada de angustia al verla sufrir. Brina se retorcía en su asiento, sus ojos semicerrados, mientras exhalaba aire caliente. El sudor perlaba su frente.
—¡Ayúdame! —exclamó con desesperación, aferrándose a la pierna de Mike con un apretón fuerte.
—Tranquila, señorita, ya casi llegamos —la tranquilizó él, tomando su mano.
Al llegar al estacionamiento del edificio, Mike bajó a toda prisa y se apresuró a ayudar a Brina a salir del auto. Intentó que se pusiera