Las luces volvieron y de inmediato me solté de los brazos de Nicholas.
—Esto no está bien. Tenemos que averiguar quién nos está acosando —dije, mirando hacia todos lados.
Nicholas tomó el teléfono y nuevamente llamó al jefe de seguridad. No vieron nada.
Como conclusión, creyeron que había sido solo un corte común.
Estaba asustada. El mensaje no podía ser solo coincidencia. No había nada extraño, así que le dije a Nicholas que me iría a descansar. Me sentía mareada y muy confundida.
—Em, no t