—Em, tenemos que conversar. Deja que te explique —rogó, mientras se acercaba.
—Por supuesto que lo harás, no quiero mentiras, no te atrevas a decir una. Y tampoco omitas detalles. Quiero respuestas.
Estaba desarmado por dentro, podía notarlo. Esto era algo que él no esperaba y mucho menos que yo fuese tan fría frente al tema.
Tenía ganas de abrazarlo, estaba enamorada, pero no podía permitirme nuevamente que me faltasen el respeto. Nos estábamos mirando frente a frente y empezó con su histor