Mundo ficciónIniciar sesiónTomé mi celular con las manos temblorosas.
Sentía como mis músculos se tensaban cada vez más y mi corazón latía con gran velocidad.
Siempre supe que mucha gente querría matar a mi esposo por su trabajo.
Pero cuando le pregunté si eso era algo habitual, me había dicho que no. Que nunca nadie lo había amenazado...M****a. M****a. M****a.
Marqué el número de Jeremy y suspiré nerviosa mientras, paradójicamente, escuchaba el silencio de







