El cantante intentó respirar profundamente para bloquear las imágenes del cautiverio en el hotel, pero el dolor del trauma y la provocación rompieron su control psicológico. Con un movimiento veloz y texturizado, Ji-hoon estiró el brazo y le propinó un golpe certero en el rostro que Martín no alcanzó a predecir. El impacto físico lo lanzó por encima de un par de sillas de madera del balcón, estrellándose contra el suelo.
Martín se puso de pie con la agilidad de un león herido. Con los ojos ence