El los vehículos se apagarón frente a la entrada principal del complejo funerario. El brillo impecable de la carrocería y los vidrios polarizados captaron de inmediato la atención de los familiares y empresarios que se agolpaban en los pasillos exteriores. Al abrirse la puerta trasera, Min-ho fue el primero en descender, ajustándose el saco negro antes de ofrecer su mano con una caballerosidad institucional a Georgina, ayudándola a bajar. Detrás de él, el resto de los integrantes de la banda y