Luisa
La casa nunca me había parecido tan grande. Hoy estaba demasiado silenciosa.
Los padres de Filipe habían ido al centro comercial. Filipe estaba en la oficina. Los sirvientes habían desaparecido en las profundidades de la finca, trabajando en silencio, casi imperceptiblemente.
Y la única persona que quedaba bajo ese techo…
…era Pablo.
Cada sonido parecía sospechoso.
El leve crujido de una puerta. El sordo susurro de pasos en el pasillo. El viento deslizándose por los altos ventanales.
Se m