Mundo de ficçãoIniciar sessãoEncontrando Las Pistas
El despacho de Dante estaba en penumbras, apenas iluminado por la luz que se filtraba entre las persianas; la luz de la lámpara recortaba sobre la mesa un desorden de papeles, carpetas y notas con nombres y números. Había pasado las últimas horas trazando rutas, preguntando a su gente del banco, revisando teléfonos y listas de acceso. Todo para una sola cosa: blindar a Serena y dejar sin efecto cualquier intento







