En la Universidad de Finanzas.
Sofía entró al baño y se miró en el espejo la marca roja de la bofetada en su rostro. Chasqueó la lengua y murmuró:
—Vaya, sí que pegó fuerte… bien merecido tiene que la expulsen.
La expulsión de Silvia Morales ya era un hecho.
Una simple bofetada a cambio de verla fuera de la universidad, para Sofía era un trato más que justo.
Tras revisar su herida, salió del baño de mujeres. No esperaba, sin embargo, encontrarse de frente con Alejandro Rivera.
Su pupila se contr