Narra Krista
Benedicto y Nicola actuaron con rapidez ante la orden de Alessandro de guardar las cosas en mi apartamento, sus pertenencias ocupaban la mitad de mi sala y está era grande y espaciosa.
— ¿En serio vas a disponer de mi casa como si fuera tuya? — pregunté ya muy cabreada por el atrevimiento de Fiore.
Él alzó sus manos en señal de no saber nada. Esa pinta de inocente no me la como ni que fuera la comida más deliciosa del mundo.
Si había algo que sabía muy bien, era que Aless