Capítulo 24. A CONFESIÓN DE PARTE...
Con el papá de los chicos en casa, la rutina que teníamos establecida había cambiado. Su papá siguió buscándome para ir al instituto; la primera vez me sorprendí cuando abrí la puerta del auto y lo vi sentado detrás del volante. En las tardes Rámses llevaba a Pacita y dejaba a Gabriel con ella, mientras me llevaba a mi casa y pasaba de regreso por él. Me tuve que conformar con escribirnos y llamarnos en las noches.
La situación en mi casa no mejoró, pero tampoco empeoró. Seguía sin hablarle a