Capítulo 83. Adiós a Rusia y al pasado
—Rusia tiene recuerdos para ustedes, Avery. Pero Italia será el hogar donde abriremos una nueva página.
Dominic susurró esas palabras mientras ayudaba a Avery a ponerse el grueso abrigo de piel.
Estaban de pie en el pasillo oscuro del orfanato, iluminados apenas por la tenue luz de la linterna de Marco.
En un rincón, William Anderson permanecía sentado en su silla de ruedas, con la respiración aún entrecortada. Lyra estaba a su lado, sosteniendo una pequeña bolsa con documentos importantes. El