Capítulo 138. Un marco de recuerdos
—Sonríe, papá. Esa cara tan rígida solo arruinará la foto polaroid.
Leo dijo aquello con un tono relajado y burlón desde detrás del lente de la cámara de mica negra en su mano.
El adolescente de dieciséis años se mantenía erguido sobre la alfombra de césped verde del patio trasero de la mansión.
Sus ojos grises se entrecerraban con concentración, encuadrando la composición de la gran familia reunida bajo la sombra de un frondoso árbol.
Frente a él, Dominic Moretti se vio obligado a aflojar la m