Me despierto adolorida luego de una sesión agotadora de muy buen sexo toda la noche y la visión que tengo es simplemente perfecta. Dos hombres que parecen tallados por los mismisimos dioses están a mi lado, su aroma invade la habitación.
-Buenos días dormilona ¿Descansaste? - Me dice Daimon tocando mis pezones por encima de la sabana - Trate de atacarte mientras dormias pero Dániel siempre tan aguafiestas no me dejo - Me dice en tono seductor, mientras mira reojo a Dániel. Él es simplemente ins