Alana
Mamá se me queda mirando fijo. Sus ojos reflejan una incomprensión absoluta y total. Y por supuesto que no va a comprender; le acabo de soltar un balde de agua fría con todo y nada a la vez.
Respiro profundo, tratando de estabilizar el temblor en mis manos.
—Escúchame, mamá. Hay algo muy grave que no te he contado y necesito que me prestes mucha atención —le pido con urgencia.
Antes de que ella pueda articular una sola palabra, Christopher se levanta de la mesa de inmediato. Camina hacia